Tú,
noticia inesperada.
Conexión astral,
mirarte a los ojos
y no pensar en nada.
Y vaya que los astros se equivocaron.
Ya sé que seguías tu propio guión,
que las palabras las tenías perfectamente medidas,
con tal de tenerme siempre en tus manos, perdida.
Ahora comprendo que yo no fallé,
fuiste tú a quién lo nuestro le iba grande.
Que cuando algo se sale de tu plan,
las cosas que dijiste y tú huís,
mano a mano con la oscuridad.

 

Es relativo el dolor,
cuando las palabras las re escribiste
con tal de poder escapar.
Es divertido verme,
completamente confundida
en la nueva versión en la que me quieres retratar.
Es, pero ya no es aquello que fuimos,
algo hubo entre los dos.
Es, tú allí y yo aquí,
distraída y
reconstruyéndome.
Es todo nuevo alrededor mío,
fuiste algo especial
pero por poco tiempo.
Y sinceramente,
ahora el tiempo es solo mío.

Porque la oscuridad no me sirve de nada,
si tus manos no recorren mi piel en cada luna.
Las canciones mueren cada día, palabra a palabra,
porque tus ojos me dicen más que lo que callas.

Amarte es hechizarme en tu mirada,
perderme entre tus brazos,
morirme de sed en tus labios,
cada mañana encontrarte en mi camino.

Tantas palabras,
aún asi no pareces respirar,
por mucho que mueves la boca,
tus labios no forman sílabas para hablar.
No llores mi ausencia,
si yo sigo aquí,
y tú no te mueves de allá.
Dices que te gusta mi presencia,
aun así aqui estoy sola,
abrazada a tu indiferencia.

Por cada paso adelante
das tres hacia atrás.
Y me dejas perpleja,
siempre queriendo más.
Palabras es lo único que sé,
tu nombre en mi corazón,
todo lo que tengo.
Barajas posibilidades
teniendo en cuenta
que yo sigo a tu lado.
Da igual lo que yo quiera,
que todo depende de lo que tú prefieras.