Y las palabras no sobran,
el corazón se parte en dos.
Y tu mirada ya no cura,
en cambio,  ahoga mis llantos.

Agua salada en mis mejillas,
estábamos bailando alrededor
el uno del otro,
¿pero quién de los dos
será al final el perdedor?

Cuando es cosa de dos,
a veces las piezas encajan,
pero el tiempo se quebró
intentando juntar agujas de otro reloj.